De ésta no pasa. La operación de corrección de miopÃa es irrevocable. Hace un año me hice las pruebas, pero una mala combinación de viajes de trabajo, vacaciones y vagancia me ha estado llevado a posponer el paso adelante. Pero ayer ya tuve bastante. No se puede ser un pobre ganoso en esta vida, por mucha pátina de intelectual que pueda aportar. Y si no me compro unas gafas de pega (de pasta) después de la operación.
Todo porque ayer recibà un santo balonazo en plena cara jugando a fútbol sala, de esos que si es captado por una cámara hiper-lenta mostrarÃa medio esférico literalmente incrustado en mi rostro. El resultado fue una pequeña incisión en la ceja e hinchazón de nariz, con unas buena dosis de sangre en los puntos en los que las benditas gafas se clavaron en mi piel. Recapacitando me he dado cuenta de que cada vez que hago deporte mis gafas acaban volando indefectiblemente. Salir a correr no cuenta, aunque en algún despiste pueda haberme acercado peligrosamente a una farola. Asà que está decidido.
Otro cambio inminente más próximo. El Viernes me corto el pelo al 1. Desde hace años tengo decidido raparme cuando sea consciente de que mi calvicie a comenzado. Un punto en el que ya las entradas superan las de Bruce Willis en la jungla de cristal. Es hora de morir. SerÃa curioso comenzar el ritual con la entrada en la treintena, pero puede ser demasiado impactante. Basta ya de parecer Krusty El Payaso cuando paso un mes sin peluquerÃa. Basta de acudir a mi madre para que utilice la maquinilla. Creo que cuando me vea en el espejo tendré que tomarme un tranquilizante. De todos modos una duda me corroe. ¿Qué hago con mis lustrosas patillas?
Más cambios. De un tiempo a esta parte me ronda la cabeza re-emanciparme. Esto es, vivir completamente sólo. Es una idea estúpida que desaparece cuando te das cuenta que todo es más interesante cuando compartes piso con un entrañable catalán que cada semana aprende una nueva expresión en Euskera (ésta ha caÃdo oso ondo) y una camarera que forra toda su habitación con papel brillante, recortes de las supernenas, carteles de Charlie y la fábrica de chocolate de 2 por 2 y mete en casa la primera Rock de Lux que he abierto en mi vida. Firma como Reitxel. Aún no me ha pagado el alquiler del mes de Abril.
Los Martes quedamos para machacarnos jugando a baloncesto en las canchas justo bajo la autopista de entrada a Bilbao en Sabino Arana. 2 horas intensas para acabar derrengado. Mis gafas siempre saltan en algún rebote. Ander suele venir a jugar y me he dado cuenta de que le he cogido cariño. En pequeñas dosis todo el mundo es entrañable.
ÚLTIMO APUNTE: Con la cuestión de la operación de miopÃa se impone una época de contención del gasto. Hay que cortar incursiones a la casa del libro como las del Lunes pasado, que siguen la siguiente secuencia de acontecimientos:
1) Entro a dar una vuelta hasta que den las 8 y comience el taller de escritura (craso error Mikel)
2) Veo un montón de libros de edición barata que quiero comprar. Lanzarote de Houellebcq, cosas de Amis, Murakami, Ishiguro. De Bukowski ni hablamos.
3) Me obligo a no comprar porque tengo un montón de libros pendientes y porque debo forzarme a leer un clásico, o al menos un autor que no conozca entre cada libro que realmente me apetece leer.
4) Paso por la zona de novedades y echo un vistazo, pensando en si Palahniuk habrá sacado nuevo libro.
5) Horrorizado veo que asà es, y se titula “Fantasmas”
6) Dudo, dudo y dudo. Por las mismas razones esgrimidas en el punto 3
7) Me alejo del libro, gritando: ¡Vade retro Satanás!
8) La dependienta me mira, horrorizada.
9) Me tropiezo con a estanterÃa de los libros de viaje y pienso que no estarÃa de más adquirir un que hable de Malasia, ya que en seguida vuelvo para allá y quizás saque algún dÃa de vacaciones.
10) Dudo entre los únicos dos libros referentes al tema y al final me llevo uno.
11) Como ya llevo un libro bajo el brazo, pienso: ¡Qué demonios, puestos a gastar!
12) Agarro el de Palahniuk.
13) Para compensar debo buscar un clásico, algo que equilibre la balanza. Vuelvo a la zona de libros de bolsillo.
14) Las vÃrgenes suicidas me piden que me las lleve
15) Me las llevo
16) Para compensar necesito un GRAN clásico.
17) Me llevo Moby Dick
Debo evitar a toda costa entrar en una librerÃa o una tienda de comics o un Media Marka o cualquier cosa que se le parezca hasta dejar de ser miope.
Por supuesto, le he dejado “Fantasmas” a mi hermano porque si no, serÃa lo primero que me leerÃa.


Joder, qué ganas tengo de recuperar mi dignidad económica y poder ir a una librerÃa y llevarme lo que quiera. Aunque sólo sea un libro. Se acerca Sant Jordi y ya le estoy temiendo a tanto libro junto y la tentación del descuento. Estoy harta de ser pobre y tener que leer de la biblioteca (y gracias). ¡Quiero poseer!
Voy por medio Moby Dick (de la biblioteca también) y ese libro voy a comprármelo, no hay dudas. ¿Qué edición has comprado? La que yo tengo es ilustrada y terriblemente pesada. Ayer casi me disloco la muñeca. QuerrÃa buscar una hermosa…
Seguro que la operación es como volver a nacer (asà la describÃa alguien que conozco que se la hizo).
Y sobre las patillas pregúntale a Roger. Él también se rapa la cabeza y simplemente se las deja más cortas.
Thanatos también quiere hacerse la operación, realmene, creo que si mejora vuestra calidad de vida o simplemente os apetece, perfecto. A un amigo le han quitado doce dioptrÃas de un plumazo, dice ser otro.
En cuanto a raparse,creo que te quedarÃa bien con patillas más cortas, como te dice Nuala. Mi hermano se rapa y lleva patillazas y perilla estilo system of a down y le queda realmente bien. Personalidad.
Ay madre, como me reconozco en esos paseos y esos gestos en la librerÃa. Soy un peligro andante asà que este último año las he intentado evitar un poquito. La última vez me llevé los relatos de John Cheever y el quinto en discordia, pero además tuve en la mano el último de Cees Nootebom y un clásico, una edición preciosa de “mientras agonizo” de Faulkner, más un librito sencillo de Javier MarÃas en edición de bolsillo. Menos mal que me quedé con los dos primeros pq acabo de encargarme Lunar Park de Ellis y Pigtopia, al amigo de Thanatos, y uno que no tenÃa de Ethan Canin en otra librerÃa.
solo te diré una cosa: hazlo
aunque tengas que robar libros, aunque tengas que comer latas del lidl hasta el 2010, aunque no te compres ropa nueva y esperes a que se vuelvan a poner de moda las camisas de franela, aunque tengas que escuchar una y otra vez Pet Sounds en lugar de lanzarte hacia una novedad, aunque el único concierto que veas sea el de la orquesta de las fiestas de tu pueblo
vale la pena
te lo digo yo (ramon garcia dixit)
Ya tenÃa ganas de conocer la evolución de la convivencia con la compañera de piso perroflaútica. Creo que tiene que ser muy divertida.
Yo sà que estoy pobre. Me acabo de comprar un apartamento(ya he firmado el contrato privado, escrituro en un mes) y una horrible, larga y gigantesca hipoteca viscosa se cierne peligrosamente sobre mi y probablemente sobre todos mis herederos. Asà que una librerÃa es para mi como Brokeback Mountain: terreno vedado y muy sugerente.
Lo peor es que además me han declarado “persona non grata” en la biblioteca durante 12 dÃas. (Me retrasé en la devolución de los libros [sà ya sé, está feo e iré al infierno por ello]).
Conversación con el simpático bibliotecario, el pasado sábado de semi-resaca de Kalimotxo por la mañana:
-12 dÃas de penalización. 3 libros 4 dÃas de retraso.
-Vale.
-A partir de mañana.
-Entonces puedo coger hoy ¿no?
-No.
GRRR Le hubiera crascitado un par de cosas.
Como veis siempre se puede estar peor. Yo ya no pido poseer, me conformo con usufructuar.
Yo te hubiese puesto 7 dÃas extra de penalización por beber kalimotxo. No me vale la excusa de que sea barato. Si no hay pasta, a beber baron Dandy antes que ese desatascador de Domingos.
Con una hipoteca sólo te queda sufir y desufrir, o volver a Fillida, la ciudad sin techos ni paredes. Aquà pasamos frÃo pero somos felices (y todos flotan)
La pastilla
Lo de las patillas es realmente retórico. Sé que me las voy a dejar, únicamente me cuestiono sus dimensiones. Me gustarÃa tener un estlista personal que me las dejase todos los dÃas como las de Figo, que me afeitase todos los dÃas para que parezca que llevo 2 dÃas sin afeitar, y que me hiciese trenzas en la perilla.
El Moby Dick que me he comprado, movido por la lectura de su primera página, apoteósica, es la edición baratera. Contención de gastos. Contención de gastos. Contención de gastos.Contención de gastos.Contención de gastos.
Señor gobo, deberÃa linkarle pero soy un vago. Domani domani
no te preocupes, yo deberÃa linkar a mucha gente pero soy incapaz de hacerlo… estuve ojeando la “ayuda” del blogger y definitivamente no es apta para cyberpatanes como yo
Con el blogger a lo mejor te puedo ayudar. Incluso una tecnoanalfabeta y una cyberpatata como yo es capaz de añadir links. Tuve ayuda previa de un técnico (al que pago en especies) pero ahora mismo al menos eso lo sé hacer.
A mà también me penalizan en las bibliotecas. Es un sufrimiento. Vale, iré al infierno, pero deberÃan darme las gracias o una bula papal o algo por subirles de forma sustancial la media de libros en préstamo al mes. Seguro que a los que nunca se llevan ningún libro no los penalizan, claro…
¿Con la primera página de Moby Dick te referirás a la que empieza “Llamadme Ismael…”? Ay, ay… En mi edición esa es la página 31. ¿Y la etimologÃa? ¿Y las citas? ¿Tiene notas? Melville las puso ahÃ, espero que en tu edición no te lo hayan recortado, es importante. Pero sÃ, el inicio del primer capÃtulo, Vislumbres, es simplemente impresionante. La edición que tengo (la de Anaya ilustrada) vale unos mÃseros 20€ en La casa del libro. Me la voy a regalar para Sant Jordi, lo acabo de decidir.
Exactamente. Y sÃ, mi edición, aunque barata y austera, incluye la impresionante ristra de citas (el libro con más citas de la historia?) y el restro de filfa.
Una amiga mÃa, ristina, ha estado recientemente en Nueva York y me cuenta que se ha encontrado a Chuck Palahniuk en un bar. Dice que es un tipo bastante accesible y que ha charlado con él amigablemente. De hecho, cuando mi amiga ristina le ha hecho saber, satisfaciendo la curiosidad del astuto Chuck respecto a su imperfecto acento, que era española, ha insistido en pagar la consumición. Me ha explicado ristina que al dejar la generosa propina enganchada en la pinza del platito dispuesto a tal efecto le ha escuchado decir “esto de parte de Mikel, que paga la universidad de mis hijos”.
PD. Atentos, lectores de Moby Dick, entre otras muchÃsimas cosas en semejante monstruo de novela, al momentazo “WhiteWhale Mountain” que Ismael y el buen Queequeg se regalan la noche en que se conocen. In the navy!!!
Menos mal que yo me llamo ikel, me joderÃa pagar a semejante mastuerzo. Además, mientes, en todo el mundo sabe que en Nueva York los platitos de las propinas no tienen pinza.
ay ay ay, que esta tarde haciendo tiempo antes de ir a la estación he estado en el Fnac y he visto “fantasmas ” de Palahniuk, llamándome a gritos desde el stand de novedades. Joder, ya estaba casi en la caja con él cuando me he obligado a dejarlo para el mes que viene, no puede ser.
El argumento me atrae un montón, veremos que tal.
ayuda aceptada, nuala, que no me apetece pagar en especies a “su técnico” ;-)
En lo de Ismael y Queequeg sólo falta el sombrero vaquero… De hecho dicen que es plasmación de la relación que el mismo Melville hubiese deseado con su amigo especial, también escritor, Nathaniel Hawthorne, a quien dedica el libro. O eso dicen las malas lenguas. La esposa de Nathaniel incluso llegó a sospechar algo con tanto chorro de ballena, tanto arpón y tanta amistad masculina…
Desde luego las continuas referencias a las vergas del barco no contribuyen a disipar esas sospechas. Lo único que falta es un final alternativo en que el canibal Queequeg al final logre domar al DICK ese y una vez lo deje tieso, se lo coma entero. Eso si que serÃa de vaqueros in the Navy.
Ahab tiene razones de peso para ir en ese barco, pero los demas tienen clarisimo que lo de las ballenas es una excusa peregrina del todo para pasar unas vacaciones en buena compañia. Respecto a la compulsion consumista debo decir que yo he conseguido abandonarla por razones de tanto peso como las que hacen que Ahab persiga su ballena, y que de momento la llevo estupedamente. Comprar cosas mola, pero en realidad no es necesario ni me hace excesivamente mas feliz. Ahora escucho, leo y veo lo que tengo o lo que me dejan, y ya es muchisimo. De momento no necesito mas. De momento.
Respecto a lo de las gafas, pues hombre, es que llevar gafas es un poco coñazo. Yo necesito y no las llevo, con lo que a veces no veo bien, claro, pero no me importa. Mejor eso que que te salten las gafas en un concierto o se te empañen al entrar al metro. Y las lentillas me dan pelusa.
Los ojos ni tocarlos
Pues he entrado aquà por ‘causalidad’… Buscaba información sobre el libro Fantasmas de Palahniuk y es que me lo voy a compar hoy por Sant Jordi …
Y me he reÃdo un poquito al ver que mi situación es muy parecida a la de vosotros … Con la diferencia de que puedo comprarme el libro porque vendo 8 o 9 horas diarias de vida delante de un ordenador en un oficina lúgubre de una multinacional a cambio de unos euros, mÃseros, pero necesarios.
No he leido nada de Palaniuk, (ni tan siquiera el club de la lucha), pero sobre esta novela he leido por la red, alguna mala crÃtica, pero es que el argumento … me está llamando.
Nos leemos
Martini