Hoy no tengo las ganas de escribir, pero tengo el tiempo

20 11 2005

Ésto no es el Gorbea, a ver qué os vais a creer

Ahora, mientras suena Chest of Drawers del Consider the Birds de Woven Hand, me acuerdo del pájaro que intentaba fotografiar una de las personas que ayer subió al Gorbea con nosotros. Un herrerillo capuchino con cresta que saltaba sin parar de una rama a otra en el bosque en el que estábamos almorzando. Muchas voces para el pobre pájaro. Cazando pájaros como Holling Vincoeur. También avistaron un buen número de buitres, pero a esos ya me los conozco.

Escribe, escribe aunque no sepas qué escribir, aunque sea sobre el hecho de no tener nada que escribir. Lee, aunque te cueste un esfuerzo titánico enfrentarte a más de 4 páginas seguidas de un libro tan cortito como El Aleph. Aunque te llamen, te griten, te canten, la diversión inmediata de episodios de Padre de Familia, o de L’auberge Espagnol y su seguridad de acabar melancólico perdido y feliz al mismo tiempo.

Pero no, en lugar de eso me he quedado dormido durante 2 horas en el sofá, con el telediario de fondo. Soñando con extrañas situaciones en una fábrica oscura en la que tenía que dormir en una esquina húmeda y pasar la vida mientras me perseguían francotiradores y canallas variados.

Estos días me asaltan los suspiros idiotas con las conductoras de coche. Quiero a esa, y a esa. Me la pido. Dios! que dolor de corazón adolescente tan imbécil. En frente de la puerta del Instituto Francés, en una farola junto a una papelera y a la parada del autobús donde cojo el 48 o el 38 que me llevan hasta mi casa, siempre hay encadenada una bicicleta negra de paseo. De momento, todos los días, llega una morenita con gafitas y cara de buena, que siempre se ríe y viste de manera sencilla, pero con ese algo, suelta el candado, monta y se va. Yo miro apoyado en uno de mis hombros mientras hago como que leo. También se paran a hablar otros compañeros de clase que aparentemente se conocen de cursos anteriores, incluyendo una imagen de pelo rojo, gafas y ojos ligeramente estrábicos, medias a rayas de colores vivos y una ligera coloración sonrosada de las mejillas, producto del calor infernal que reina en el aula de la que hace un instante hemos salido. Es alta.

Podra ser la morenita de la bici, pero no lo esTengo que hacer algo, pero no puedo. No puedo fiar mi felicidad a un acontecimiento. No puedo pensar:

estaré bien cuando…
se me pasará cuando…

porque quizás no exista ese cuando y ni siquiera deba de existir. Quizás haya que afrontar la soledad como dejar de fumar, sabiendo que siempre vas a desear volver a encender un cigarrillo, pero sin que eso altere tu vida. Quiero un cigarrillo, pero me espera la Santurce-Bilbao y sus 15 kilómetros el Domingo que viene.

Un último apunte sobre las paradas de los autobuses. No consigo encontrar la palabra que designa la estructura para resguardarse en una parada de autobuses urbanos. Lagunas de Domingo. Así, buscando en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la palabra parada, por si podía encontrar pistas, lo que me encuentro es que las acepciones número 12 y 13 son, respectivamente:

12. f. Sitio o lugar donde se recogen o juntan las reses.
13. f. Lugar en que los caballos o asnos cubren a las yeguas.

Mejor no pensar mucho en la 13. En este instante, acaba Into the Piano y hay que dejar de escribir.

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11 responses

20 11 2005
Dinobat

Interesante el blog la verdad!, saludos,

JD

21 11 2005
Blackstar

El que diga que Borges es fácil miente como un cosaco.
Los párrafos de la chica y de afrontar la soledad, y de como observamos me han hecho pensar en el comienzo de “El túnel” de Sábato, una de las novelas que más me han impactado. El protagonista pasa meses fijándose en una chica a la que ha visto mirando uno de sus cuadros en una galería de arte. En realidad lo que la novela cuenta es En esta novela, el autor relata la historia de un pintor que se enloquece, debido a la imposibilidad de comunicarse, incluso con la única mujer que había llegado a comprenderlo a través de la pintura.

21 11 2005
Nuala

“Marquesina”, la palabra es “marquesina”…
Odio cuando las palabras se me resisten de esa manera, lo odio.

¿Has dejado de fumar? Si es así ¡enhorabuena!

21 11 2005
Riddle

Ánimo Troutman.

>>>>Tengo que hacer algo, pero no puedo. No puedo fiar mi felicidad a un acontecimiento. No puedo pensar:

estaré bien cuando…
se me pasará cuando…

Conozco esa sensación. Es realmente jodida, pero siempre hay algún aliciente que pueda motivarte, por banal que sea. Aunque sea coleccionar sellos, no sé. Es bueno tener cosas pequeñas en las que concentrarte de cuando en cuando. Puedes cambiarlas con facilidad, y te dan cierta estabilidad. No sé me ocurre mejor consejo, al menos en días como éstos.

Saludos!

22 11 2005
Troutman

Se lo he preguntado a mi padre, y me ha dicho:
Marquesina
Con una cara de “cúanto mal ha hecho la LOGSE” que, porque no he hecho la LOGSE, que si no, me avergonzaría.

Respecto a:

estaré bien cuando…
se me pasará cuando…

Es una hijoputada muy ingenieril, por cierto. Tienes un problema y no te relajas hasta que lo resuelves. Me pregunto si la carrera tendrá la culpa de llo.
La respuesta, obviamente, es NO. Lo malo de las 2 frases anteriores, aplicadas a las mujeres es que me regodeo en ellas y JAMÁS podría asumir la soledad.
Sólo he dejado de fumar entre semana, y éste es un tema estrictamente relacionado con la parte central del texto (e incluido con cierta intención), ya que me he comprometido a dejar de fumar en cuanto logre una (próxima) relación sentimental estable – por darle forma a algo quetengo en la cabeza de una manera más o menos estructurada -. De ahí, también lo de

estaré bien cuando…
se me pasará cuando…
dejaré de fumar cuando…

bochornoso

22 11 2005
Nuala

Tiene su lógica, pero una lógica desastrosa para ti mismo. Piensa que si dejas de fumar quizá conozcas, por ello, a alguien que también lo está dejando mientras… compras chicles de nicotina o caramelos sin azúcar, por ejemplo. Hay que darle la vuelta a ese argumento porque incita al inmovilismo, a esperar a que el destino te tire encima a alguien y, mientras tanto, todo está justificado. Es muy “poser”, como has dicho a veces.

¡Ánimo con las carreras!

22 11 2005
Troutman

El destino es un camello ciego, cita gratuíta de Borges. Por la misma regla de 3 si dejo de fumar podría dejar de conocer a alguien por el hecho de no ponerme a fumar al salir de una clase, por ejemplo. Mal ejemplo, ya que soy un fumador de fin de semana en estos momentos.

Conste que no soy inmovilista ni espero que nadie me tire a nadie encima ni que nadie caiga rendido en mis brazos. Aunque estaría bien, por una vez. Respecto al tabaco, quizás tengas razón, pero es que todavía me gusta. También sigo intentando dejar de leer Riff en horas de trabajo, pero es que cuesta.

Odio cuando me pongo en plan melancólico autocomplaciente, necesito pasar esa fase a la voz de ya.

22 11 2005
Blackstar

No comprendo lo de ser fumador de fin de semana o social como lo llamo yo, aunque supongo que es mejor que fumar a diario.

De verdad, como nos gusta complicarnos la vida. Y si hago esto y entonces… pero si no lo hago entonces… hay un par de pelis que ni pintadas: un banco en el parque, y lluvia en los zapatos, ambas españolas.

22 11 2005
Troutman

Si no fuera porque mi médico me lo ha prohibido, vería películas españolas. En la de lluvia en los zapatos, además, no sale la Pe? Aunque me suena que tambien sale Lena Heady, con lo cual igual me la bajo, que es gratis.

La otra no tengo ni idea de cual es. De todos modos, vaya estructuras de títulos tan “La oreja de Van Gogh”

El pintor, no el cineasta.

22 11 2005
Blackstar

Efectivamente no son aclamadas por su calidad cinematográfica. Pero si me hicieron gracia por el planteamiento de las relaciones amorosas, el azar, y el querer cambiar el transcurso de las cosas.

Efectivamente, sale Pe, pero también sale, efectivamente, Lena Heady. Esa mujer me enamora. Normal que el protagonista se desespere.

La otra: Juan y Teresa llevan dos años viviendo juntos cuando a ella le conceden una beca en Londres. El día antes de su marcha, Juan abandona para siempre el piso que comparten. Juan decide olvidar a Teresa y aprovechar las tardes para conocer a otra mujer, pero con la condición de que sea por casualidad, ya que entablar una relación de otro modo le parece calculado y falso. Y así cada tarde, a la misma hora, se sienta en el mismo banco de un parque y, a continuación, para ampliar sus oportunidades, se instala en la misma mesa de un mismo bar. De esta forma va a conocer, casi al mismo tiempo, a Alicia y a Ana.

Y perdón por la extensión

22 11 2005
Nuala

Mi ejemplo es tan válido como tu contraejemplo, con la diferencia que en el mío no te metes alquitrán y mil porquerías en el cuerpo. :-P

R. dice que siempre le sigue apeteciendo fumar (cosa que yo no acabo de comprender), pero que ahora es un fumador que ya no fuma y se fastidia por el bienestar y por la libertad de no estar enganchado a algo.

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