Mis textos perdidos

7 02 2006

Otro código de barras

La profesora del taller de escritura dice: No os quedéis atascados, escribid aunque no sepáis qué escribir. Escribid aunque sea del hecho de estar atascados, de no tener ideas, de estar mirando a la pared. No hacía falta que lo dijera porque es algo que hago habitualmente y suele dar lugar (con suele soy benevolente) a verdearas antologías de la nadería. Pero no deja de ser un buen consejo. Más aún cuando los 2 textos que has escrito estos días han quedado guardados en el escritorio de un usuario diferente a aquel con el que ahora estás conectado y al que no puedes acceder por culpa de las malditas leyes de la informática. Más aún cuando ves tu blog tan desangelado sin actualizaciones desde hace más de una semana. Eso no puede ser. Pero, ¿qué coño puedo contar?

Paso de mi vida amoroso-personal, en cuanto uno es feliz pasa olímpicamente de meterse en esos berenjenales. Está visto que la melancolía y la soledad molan más para escribir. Ese lugar común con el que en el fondo estoy en desacuerdo. Lo que si es cierto es que:

– La melancolía y la soledad dan lugar a textos autocomplacientes y autocompasivos, pretenciosos y ombliguistas. Ridículos
– La felicidad y el amor dan lugar a textos ñoños, recargados y vacíos. Ridículos.

Mejor el odio.

Podría contar que, después de ordenar mi santo disco duro para tener 40 gigas de música en mi recién adquirido iPod y cubrir mi periplo Venezolano con toda la gama de sonidos que necesitaba, el primer día he logrado borrar completamente la memoria del mismo. Afortunadamente me traje unos CDs de emergencia.

Podra ser un árbol de una nueva era de árboles

Podría contar cómo otro de mis acompañantes, casado y con hijos ha caído en las dulces y susurrantes garras de una sirena Venezolana que ni conozco ni quiero conocer, pero desde que me he dado cuenta de cuan fácil es acceder a este blog si se conoce su existencia, debo ser más crítico. Más discreto.

Con lo que me gusta rajar en plan Tomate.

Podría hablar de la fase hipocondríaca periódica que me ha asaltado estas primeras semanas de año. Me doy cuenta de que me pasa más o menos cada 6 meses. Y que cada vez son fases más cortas y más suaves. No le doy la brasa a la gente a cuenta de ello. Ya no busco los síntomas en internet (dejar de fumar parece haberme dado la clave de cómo hacer frente a las tentaciones). Pero son más esperpénticas. Mis preocupaciones venían por el hecho de que noté reverberar mi pulmón derecho al respirar hondamente en un par de ocasiones y de que al reírme como el perro Pulgoso de los Autos Locos el pecho me vibraba en ciertas ocasiones. ¿Realmente quiero contar eso? En el fondo sí, no me deja en muy buen lugar en cuanto a entereza mental, pero tiene su gracia visto en perspectiva. Fui a hacerme la revisión médica, periódica, como mis fases hipocondríacas, en pleno apogeo de sonidos pectorales imaginarios. Por supuesto el día anterior me olvidé el recipiente para depositar la orina del análisis de orina junto al ordenador de mi despacho. Me percaté según llegaba a casa de la oficina, así que no tuve más remedio que repetirme 100 veces, antes de dormir, Mikel, acuérdate de NO mear mañana al levantarte.

acuérdate de NO mear mañana al levantarte
acuérdate de NO mear mañana al levantarte
acuérdate de NO mear mañana al levantarte

Al levantarme, el inodoro me llamaba, me gritaba. Más cantos de sirena. Mi vejiga era una olla a presión. No recomiendo a nadie darse una ducha en semejantes circunstancias. Ese día llegué, por primera vez en mi vida 20 minutos antes de la hora al trabajo. Hubiese llenado frascos de análisis para abastecer Codorniú durante un año. Desde luego compadezco al encargado de descorchar mi probeta.

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5 responses

7 02 2006
Nuala

Desde luego estar jodido, solo y triste ayuda a escribir cosas más molonas, quizá… pero se parecen tanto a lo de siempre… Yo reviso todo lo que escribí en momentos bajos y ahora me hace gracia porque sólo me faltaba azotarme con un látigo. Autocompadecerse tiene un punto muy infantil.

¿Has probado a plasmar tu felicidad intentando que no sea ñoño? ¿Con humor, con vitalismo, con ironía…? ¡Qué sé yo!

Mis épocas más productivas en cuanto escribir también han sido las depresivas. Pero no volvería a ellas por nada del mundo.

Me alegro mucho de que, si no escribes, sea porque eres feliz.

7 02 2006
Blackstar

Como no estar de acuerdo en que esas fases de decaimiento emocional son perfectas para escribir, mejor dicho, para “producir”, pero como dice Nuala, al final todo suena a mil veces dicho. No por eso, cuando esté triste, dejaré de hacerlo.

Yo estoy en franca recuperación de mi fase hipocondríaca, y me siento bien. Supongo que dentro de algunos meses me azotará algún nuevo brote, pero al menos ahora, desde la resonancia, estoy tranquila y no voy buscando síntomas de nuevas dolencias. Me propuse acabar con ello, y voy por el buen camino.

Venezuela, por lo que cuentas, es un lugar peligroso para las parejas que ya llevan años de convivencia a cuestas. Supongo que sólo pone presente las carencias que ya tuvieran ellos como pareja.

Y como Nuala, yo también me alegro de que si escribes menos sea porque eres feliz. Escribe de lo feliz que eres, a mi no me parece ñoño.

7 02 2006
Troutman

Si de mi texto se extrae que escribo menos por ser feliz, me he expresado mal. Es habitual. La verdad es que es una entrada escrita en media hora sin ppensar ni repasar. No he escrito por cupa del ajetreo. Entonces, debo puntualizar:

– Ahora soy feliz (en general) pero antes también. Simplemente ahora un puntito más.
– No creo en niguna de las dos afirmaciones con guines de ahí arriba, estoy siendo irónico.

En mi caso, la estabildad emocinal me provoca un mayor afán por la actividad, y eso incluye dormir menos y escribir más. Mejor no lo sé, pero sí más. Y sacar la mala baba. Resumiendo, prefiero las épocas alegres.

7 02 2006
total_13

Madre mia que ajetreo llevais encima! Yo me he acercado para comentar porque me ha hecho gracia que te dejaras el tubito del analisis, porque ¡a mi tambien me paso! Eso sí, no tueve que pasar por tu torura de agunantar lo indecible, porque pude volver a pasar por el curro a por él.

7 02 2006
total_13

Madre mia que ajetreo llevais encima! Yo me he acercado para comentar porque me ha hecho gracia que te dejaras el tubito del analisis, porque ¡a mi tambien me paso! Eso sí, no tueve que pasar por tu torura de agunantar lo indecible, porque pude volver a pasar por el curro a por él.

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