Acueducto

22 03 2006

Mucha luz

Hace un mes escribí lo siguiente. Es un puente hasta el siguiente relato.

Paseo entre la zona del horno y nuestra caseta, rodeado de palmeras, grúas, tuberías de gas, prados verdes cortados y rasurados e iguanas que se van a dormir, a eso de las 8 de la tarde. La temperatura es extraordinariamente agradable, de noche de verano perfecta. Esa simple sensación hace llover sobre uno los recuerdos de otros veranos, suaves y delicadas sensaciones muchas veces cerca del mar. El aire tiene la misma textura. No es nostalgia, es que simplemente vuelvo a estar allí. Puedo escuchar las olas y puedo sentir el tacto de la piel. Prácticamente me deslizo a 2 centímetros por encima de la grava, y subo las escaleras como si no pesara. Entro en la oficina, a oscuras, a por un café estilo venezolano, pequeñito, flojo, muy calentito y con sobredosis de azúcar. No sé si es paradigmático del estilo caribeño local de manera premeditada o es que simplemente les sale así. Pero yo miro la penumbra, y las sombras, y extrañamente en esos instantes todo casa y soy feliz. Por nada en particular.

Llegué ayer , después de un calvario de viaje

Pongámonos en situación. El aeropuerto de Caracas se encuentra en la costa, en Maiquetía, y está unido a la capital por una antiquísima y extraordinariamente cochambrosa autovía que atraviesa las montañas. Si el tráfico es decente, son 45 minutos de trayecto. A principios de año, uno de los viaductos se cansó de 50 años de humedad, lluvias torrenciales, calor sofocante y desperdicios de los ranchos cercanos sin que nadie se hubiese preocupado de él y se suicidó. Por tanto, la única opción para acceder a Caracas desde su aeropuerto pasa ahora mismo por circular por la carretera vieja (que en este caso tiene que ser realmente vieja) y rezar para no tardar más de 4 horas.

No me gustan los DC-9 sacados de una cacharrería de Aeropostal, pero no parece quedar otro modo de llegar a Barquisimeto desde Maiquetía. En cualquier caso, tampoco me dan mucho tiempo para hacerme a la idea, ya que se suspende el vuelo de las 7 de la tarde (entre otros) que me permitía hacer el enlace, debido a la escasa afluencia de pasajeros, motivada por la caída del viaducto. Por tanto:

a) Pernocto en el aeropuerto hasta el siguiente vuelo, a las 16 horas
b) Me apunto a un extraño servicio especial que, no me diga usted cómo, permite acceder a Caracas en hora y media

Recibo una llamada de nuestro agente en Venezuela que, al comentarle la situación, me exhorta (prácticamente me lo grita) a no marchar por esa carretera, que en la época en la que el vivió allí debía ser un tiro-pichón para sicarios. No sé hasta que punto exagera, pero sí sé hasta que punto puedo ser cagueta. Me reenvía un e-mail de una amigo local, que dice:

Como debes saber, el Viaducto # 1, del Autopista Caracas-La Guaira se medio
cayo, y ahora todo el trafico es por la Carretera Vieja, de tres (3) a
cuatro (4) horas entre las 7:00 am. y 6:00 pm ó por el Ávila en Vehículos
4-4 que tardan cerca de dos horas y solo de día.-

El Transporte aéreo se ha venido a la mitad

Solución: solo voy a Caracas en Carro

El Resto de la Infraestructura de Carreteras del país, similar, al borde del
colapso.-La carretera a Oriente con fallas de Borde, paso restringido por
los puentes y buenas colas.- La Carretera del Sur, con paso restringido por
que se medio cayo un puente entre Aragua y Guarico y…… para de contar.-

En la Política LA ROBOLUCION PARA ADELANTE y nuestro loco en sus andadas.-

Veo que el servicio que se me proponía era ir en 4×4, con esa puntilla tan intrigante de sólo de día. Me imagino que la carretera se llenará de vampiros y hombres lobo al caer el sol, con lo que rizo el rizo y decido enganchar un vuelo de Maiquetía a Valencia (la del caribe) y de allí un taxi hasta mi destino final, la ciudad de los crepúsculos.

Hoy me entero de que las obras, el día que comiencen, no durarán menos de 1 año. Un ingeniero ha propuesto rellenar la ensenada, lo que podría acortar el arreglo a 100 días. Es de la oposición, luego mucho caso no se le ha hecho. El gobierno ha propuesto quitar 000 (ceros) a la moneda local, pero la oposición está en contra, aunque todavía nadie ha sabido darme una razón. La inflación fue del 16% el año pasado.

En la terminal nacional del aeropuerto de Maiquetía, leo y escribo para pasar las 4 horas de espera que me quedan hasta el próximo vuelo. De paso, ceno en un Japonés, pero bebiendo Solera Light, por supuesto. El vuelo que lleva a Valencia, en uno de esos DC-9 que tanto me gustan y que Aeropostal debió haber ganado en un bote de cereales, dura 20 minutos. La señora que llevo a mi lado se santigua un mínimo de 7 veces antes de despegar, y eso me provoca sudores fríos. La muy hija de su puta madre se queda frita en cuanto despegamos. Se ve que ella tiene a Dios de su parte. De todos modos, acaba siendo un vuelo agradable.

Anuncios

Acciones

Information

6 responses

24 03 2006
Claraboya

Me ha gustado especialmente la primera parte. Los recuerdos que no son nostalgia sino presente, la sensación de plenitud…Has sacado la vena poética (Primero los Haikus y ahora esto, te estás volviendo muy blandito ¿eh?). Al lerla me he preguntado si el escritor del texto era el mismo que nos tiene acostumbrados a convertir los tabajos de descripción en narraciones que versan sobre amputaciones y eventos escatológicos diversos sobre la nieve(Esa narración era francamente divertida, incluída la secuela de la serrería, pero muy lírica muy lírica, convendrás conmigo que no era).

Maiquetía, Barquisimeto (¿por que los lugares en Venezuela tienen nombres que parecen de mentira?)

24 03 2006
Troutman

Eso es porque no has oido slos nombres de pila de sus habitantes, sin duda lo más estrambótico que uno puede echarse a la cara. Yelbis,

La verdad es que esta texto ess una birrita, pero la necesidad de actualizar me estaba creando uricaria.

24 03 2006
Nuala

Miedo, miedo… ¿Cómo un hipocondríaco declarado como tú es capaz de montarse en esas cafeteras con alas, moverse por esas zonas sin ley, exponerse a que cualquier narco te meta un tiro y luego pregunte quién eres? Absoluta y simple necesidad, supongo.

Siempre que leo sobre Barquisimeto pienso en la peli Tras el corazón verde…

Este blog va como el culo, tío. Esta mañana no podía ni leer ni escribir comentarios, a veces ni me carga y otras pienso que quizá has actualizado pero yo no puedo leerlo.

25 03 2006
Claraboya

No es una virrita. Lo que hes una virrita hes una Geinequen o hel correktor hortográphico que husas en los ckmentarios a tu blog. Eske ya no respetas ni los generas.

¿Por que piensas que es una birrita?

A mi la primera parte me ha gustado mucho. Es lírica pero contenida. Además la idea del recuerdo que vuelve al presente me encanta (me estoy repitiendo, lo he dicho en el anterior comentario).
Las otra parte es menos poética, pero no es peor. Lo que sucede es que soprende menos en ti. Es prosa muy ágil y entretenida que creo que es lo que buscas en tus textos.

PS: El relato del ascensor y el hijo del relojero se ha perdido en tu cuaderno. Es una pena. Deberías rescatarlo.

27 03 2006
Troutman

En realidad no pienso que sea una birria, sino que es una puta mierda. Cuando encuentro uno que me deje editar el formato, me cambio. Aunque me da una pereza importante.

29 09 2010
Natitia

Hola, estaba viendo unas páginas de inmuebles y terrenos en Barquisimeto y vi tus “recuerdos” jajaja muy bueno; describes muy bien la vida de una ciudad venezolana y a los/as venezolanos/as; soy “guara”. Espero estés muy bien.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: