Una reflexión sobre la comedia en dos vertientes

9 11 2007

Por circunstancias que no vienen al caso, aunque relacionadas con cierta desidia, las ganas de no complicarse la vida y la necesidad de pasar un intrascendente y agradable rato en compañía de Dracma, éstos días (no quiero saber el número de veces que he utilizado estas dos palabras de ámbito tan difuso en el blog para empezar una entrada, pero seguro que son unas cuantas) hemos vistas sendas comedias románticas. Al menos creo que se puede incluir en el término a Ellas y Ellos y Love Actually. La primera estaría adscrita al género en su vertiente norteamericana y la segunda a la británica, contando ambas con referentes muy claros. Por no decir algo peor y cercano a clónico.

Ellas y Ellos (la cual siempre denomino Ellos y Ellas, supongo que por un machismo latente e irrefrenable que solo una psiquiatra feminista podría identificar, o bien por la cotidianeidad y la lengua castellana) trata la historia de dos parejas, una más o menos adulta y otra más o menos joven, las cuales tienen, cómo no (que si no dónde estaría la historia) problemas conyugales gordos, y se ponen los cuernos con ligereza y con bellezas de otro género. Al principio del retraje puede dar la impresión de que intenta alejarse mínimamente de lo edulcorado del género, especialmente en lo que se refiere a la adicción al porno del personaje de David Duchovny (especialmente destacable en la escena en la que se supone que se masturba mientras su mujer le narra una escena de una película en la que salen un caballo y una mujer y las monturas van al revés) y al cretinismo del periodista deportivo que completa la otra pareja. Es una imagen equivocada. Al avanzar la acción todo acaba cayendo en los estereotipos más clásicos de todos los tiempos, incluyendo la boda-final-feliz con embarazo. Uno se queda con la impresión de que es una comedia de aquellas que hacía Edward Burns pero en comercialoide. Lo cual tiene su guasa ya que aquellas comedias de Edward Burns se suponía tenían la misma relación respecto a las Anteriores de Woody Allen. Lo que lleva a una desasosegante sensación de degradación que, personalmente, me asquea. Joder, me paso la vida defendiendo que cualquier tiempo pasado no fue mejor, ¡No me hagáis esto ahora!

Después (no voy a indicar si minutos, horas o días, aunque si dijera días realmente también podría decir horas o minutos – o incluso milisegundos, aunque sería bastante estúpido por mi parte, aunque poco más que esta acotación autorreferencial en paréntesis) vendría Love Actually. Película coral que trata de postular, contando una infinidad de historias, en qué consiste el amor. Debido a este cruce de historias y actores (algo que empieza a estar demasiado visto, pero es probable que se a un problema de nuestro tiempo y especialmente de hacerse viejo) la película acaba resultando irregular, aunque correcta en términos generales. Se ve con agrado y no te deja le sensación de pérdida miserable de tiempo de la anteriormente reseñada. Aunque la historia tiene sus puntos de ingenio y mala leche, todo transcurre por unos cauces bastante amables y rozando el empalago en muchos casos, a lo que no es ajeno el hecho de ambientarla, en un alarde de originalidad, en Navidad. La puesta en escena, las interpretaciones, el montaje, casi todo puede considerarse correcto. Supongo que como casi todos, me quedo con el personaje del roquero acabado y malote. En el caso de esta película también queda claro que está íntimamente emparentada con 4 bodas y un funeral y otros filmes del estilo, los cuales casi parecen formar una saga. Que aparezca Hugo Grant (interpretando a un primer ministro británico que tiene la personalidad de…Hugo Grant en cualquiera de sus otras películas) no ayuda a quitarse de encima ese San Benito de “otra más”.

Llegados a este punto me planteaba algo que con infinita seguridad sesudos críticos, cuando no cosas peores, habrán desarrollado en libros enteros: las referencias de los largometrajes citados hasta ahora son tan evidentes que parecen haber sido escritos utilizando totalmente como referentes otras películas anteriores y ni un ápice de realidad. ¿Conduce esto siempre a la mediocridad? Llevado al extremo podría parecer que, si nos retrotraemos en el tiempo y esta tendencia se hubiese seguido en todos los casos, los cánones de comedia no han evolucionado y los personajes que aparecen en las películas coinciden con la gente que conoció el primer guionista de una película romántica.

Podría hablarse un largo rato sobre estereotipos y cuestione incluso un poco más aburridas, pero prefiero pensar en que el personaje de el personaje de David Duchovny es la encarnación de un ferretero de Wisconsin que conocía a un guionista en los años 30 (y se pajeaba mirando a los caballos).

Anuncios

Acciones

Information

2 responses

14 11 2007
repeinado

Sabia que era cuestión de tiempo que iniciaras tus reflexiones sobre la comedia romántica, básicamente porque es uno de los artilugios favoritos de la edad madura. El problema es que has escogido dos que son tan malas que ni una buena compañía las hace útiles. A mi personalmente el genero me interesaba ya de antes, y como en todo, es bastante obvia una repetición de la formula bastante previsible. No obstante, y en aras de mejorarte como persona, como ser humano y como conyuge te animaria a que vieras por ejemplo, “LA boda de mi mejor amigo” o “Separados”, que aun siendo carnaza de todos los topicazos del genero, tienen un puntito de verismo mas molon, aparte de que las atomicas Cameron Diaz, Julia Roberts y Pijaza Aniston tienen esa especie de idiotez entrañable tan necesaria para estos productos.

17 11 2007
Troutman

Ambas las he visto. La primera me parece encantadora y con la dosis justa de ñoñería, cosa con la que a P.J Hogan se le ha últimamente la mano (ver “Amor sin condiciones”). La de Separados me la tragué en un avión, para variar, ya que como todo el mundo sabe, y si no es así yo se lo comunico ahora al mundo, las comedias románticas se filman para ser vistas asardinado en un 747, ya que lass funciones cerebrales se reducen a las de una medusa en dichas situaciones. En cualquier caso, no me dijo nada. Debe ser por que Vince Vaughn me da mucho ascazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: