Señores que menean la cabeza de un lado a otro como si fueran perrillos

25 01 2008

No es nada terrible, y de hecho la sensación de miseria en las calles desde la última vez que estuve aquí ha descendido, aunque es completamente seguro que se debe al cambio de mi percepción (empiezo a corroborar la cierta bonanza económica de la India), pero me he quedado un tanto helado cuando camino de las oficinas esta mañana un niño se me ha colgado durante un minuto de la muñequera pidiendo limosna. Y colgando literalmente, de tal manera que solo me imagino que suplicaba dinero ya que me hablaba en hindi, porque si no hubiese pensado que quería que le transportase un rato. A eso de las tres hora local me van a llamar del ya famoso en este blog concurso de micro-relatos de la SER. Durante la comida se lo cuento a Asis (el jefe de proyecto indio) y el francés que se encarga de controlar la oficina de Calcuta, en parte por justificar que me vaya a pasar un cuarto de hora al teléfono en medio de la reunión técnica que estamos teniendo, en parte por hablar de algo, ya que la conversación es, digamos, un poco pobre. Antes de servirnos en ese mismo restaurante nos preguntan si tenemos algún problema por comer pollo. Decimos que no. Me comentan que debe haber un brote de gripe aviar el oeste de Bengala. Bastante tengo con evitar el agua y las ensaldas como para preocuparme ahora del pollo.

Continuamos la reunión de esta mañana, incluyendo a Asis y algún que otro delineante, uno de los cuales tiene una tendencia inaudita a hacer ese gesto de acuerdo tan típicamente indio que consiste en oscilar la cabeza de un lado a otro. Unos días más tarde trataré de imitarlo delante del espejo para comprobar el efecto y sufriré un ligero mareo. Si los orientales tienen el coxis y la baja espalda a prueba de horas en cuclillas, los indios deben tener un cerebro con mecanismo anti-vuelco. Al cabo de un rato recibo la llamada y escucho a Carles Francino y el resto de relatos mientras seis tíos muy morenos me observan escuchando mi móvil, callado, mientras ellos tampoco dicen nada. Pierdo, cuelgo, Asis me pregunta si he ganado, le respondo que soy un jodido loser (o al menos eso sucede en mi cabeza) y continuamos el trabajo. Intentamos estudiar a fondo el planning y la cosa se alarga hasta las nueve de la noche, para cuando yo estoy absolutamente derrotado por el dolor de garganta y la sensación de frustación que me ha dejado el concurso hoy.

Al día siguiente me levanto a las 5 de la mañana para coger un vuelo a Raipur. La garganta me ha tenido martirizado toda la noche. La he atacado con ibuprofenos y agua caliente con miel pero la muy cabrona no ha cedido. Las dos horas que he conseguido dormir han estado preñadas de sueños bastante vívidos, todos relacionados con la derrota como concepto general y que han provocado que me levante con una sensación de tristeza absolutamente injustificada. En el aeropuerto ya se me ha pasado.

Hoy volaremos con Kingfisher Airlines, compañía propiedad de un multimillonario dueño de la más importante empresa cervecera del país. En vuelo está prohibido consumir bebidas alcohólicas. Paso el control de seguridad con una botella de agua de un litro en una mano y el móvil en el bolsillo. No pasa nada. Mientras espero a Asis, me tomo un café del único puestecillo que hay, junto con unas Lays al curry bien picantes que me acribillan la garganta, todo por cuarenta rupias. Sigo esperando. Delante de mí una señora de unos cincuenta años vestida con un sari impoluto de colores rosas y anaranjados, con las manos pintadas completamente con intrincados tatuajes de gena y las uñas de los piés impecablemente pintadas se hurga la nariz a conciencia una y otra vez. Una y otra vez y observa sus progresos entre la punta de su índice y pulgar de la mano derecha, ajena al mundo. Llega Asis y nos llaman a embarcar.

Anuncios

Acciones

Information

5 responses

25 01 2008
kar

bueno, otra vez será. Por cierto, si miras mi blog, habrás podido comprobar la nefasta influencia que resultas. Y de rebote, también en los secuestradores de iones.

26 01 2008
Nuala

¿De verdad te importa tanto ganar ese concursillo? Yo no le daría la menor importancia, lo digo en serio. Que consideren entre los tres mejores un microrelato mío ya me parecería suficiente recompensa moral para algo que me ha costado… ¿qué, media hora de esfuerzo? Yo de ti ya estaría orgullosa. Que me dices que acabas de perder el Nobel pues sí, pero esto… que casi es más un juego o un reto bastante básico.

Será que no tengo espíritu competitivo o que ya estoy más que escamada de no gustar a los jurados, pero tener pesadillas por no ser elegido el primero me parece excesivo en todos los sentidos. Se sigue probando y ya está. Tirón de orejas.

Ahora la acción avanza a cuando me llaman a mí, pierdo y me corto las venas.

¡Un abrazo!

27 01 2008
Troutman

A ver, que quede claro que es un tema que no me quita el sueño. que los sueños de esa noche estuvieran relacionados con ello y después me quedara esa sensación (igual que uno está un rato acojonado al despertarse en medio de una pesadilla) es puramente circunstancial. Éso sí, ésta vez me fastidió perder, cosa que no ocurrió en las ocasiones anteriores, y aunque sea algo que cuesta 5 minutos hacer, soy competitivo. Qué le vamos a hacer.

A veces cosas sin una importancia objetiva te tocan la fibra sensible, como dice Dracma, en plan regla masculina. Pero sólo me dura cinco minutos.

27 01 2008
Dracma

Pues si no pueden comer vaca, y ahora tampoco pollo…Solo puede ser una señal: ¡Van a quitar vaca y pollo!

¿Cómo mueven la cabeza? ¿de forma lateral oscilante? ¿hacia delante y atrás? ¿o giran el cuello de un lado a otro como si estuvieran negando para asentir, al más puro estilo búlgaro?

Me pregunto que pensaron los de la reunión de que su “ingeniero de hornos” estuviera contestando a un programa de radio para un concurso. Seguro que eso no les pasa a menudo.

28 01 2008
Troutman

Mueven la cabeza de manera oscilante según un eje vertical que pasara por la punta de su nariz y su nuca ( es decir, uno asiente con un giro según un eje horizontal que pasa por los hombros y niega girando según un eje vertical que pasa por el medio de la cabeza). No sé sie esta explicación ingenieril ha acalarado algo, pero este gesto no deja de resultar de lo más desconcertante. A veces parece que tengan Parkinson prematuro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: