Último día (2): Priscila Rosa Hernández Fonseca

18 02 2008

Echarle de menos. Eso es lo que hago básicamente durante todo el día. Me despierto y pongo el desayuno para mis cinco hijos. Los hijos de otros dos hombres que pasaron por esta casa y que eché por pendencieros y ligones, como casi todos. Los voy levantando. Los visto. Los dejo en cada uno de los autobuses del colegio. Pero mientras lo hago solo pienso en que me tenía que haber ido con él. A veces mis niñoss me parecen una carga y solo veo en ellos la cara morena, desalmada y pendenciera de los canallas de sus padres.

Escucho la radio, limpio la casa y hago la comida. Ya no hablo con las vecinas, ni con el verdulero. Ahora ni siquiera ellos me dirigen la palabra después de haberlos despachado de mala manera cuando me preguntaban por él justo después de que se fuera. Nunca les he querido decir qué pasó y ahora me miran mal, pero me es indiferente. Nadie comprende cómo puede permitir que se marchara, cuando cualquiera de las mujeres de este barrio, casadas o no, hubiese dado un brazo por emigrar junto a aquel hombre de sienes canosas y corbata impecable que siempre daba propina y tenía una sonrisa perfecta en los labios.

Al mediodía me siento en el sofá, agotada por todas las tareas, y veo un rato la televisión. Ya casi no escribo mis novelitas. Eran mi mundo antes de que el llegara, pero ahora no encuentro la fuerza para buscar una hoja en blanco. A veces me dan ganas de pedirle a mi hijo que me intente sintonizar a través de la parabólica el canal en el que él da las noticias siempre consigo contenerme. No tendría sentido. Si me topo con su cara en la revista de la peluquería me desmorono. Un día tuvieron que llamar a la ambulancia cuando comencé a gritar y agitarme sin poderme contener y me lastimé con unas tijeras. Todo el barrio me mira con cara de desaprobación, pero ya me he acostumbrado. No saben que me pidió que lo dejara todo.

Por la tarde recojo a cada uno de los niños en la parada de los correspondientes autobuses. Ya no me enojo si el pequeño se para en cada árbol, en cada escaparate, en cada baldosa que está mal sujeta, ahora simplemente tiro de él porque sé que hay que manejarlo como si fuera un perrito. Al llegar les siento delante de la tele. Alguno ya es consciente de que no es mejor no atormentarme y baja a la calle hasta la hora de la cena ya que no puede encerrarse en su habitación, compartida con sus otros hermanos.
Intente no dar de cenar a todos juntos porque me volverían loca, así que vamos por turnos. Yo me quedo la última, sola en la cocina, pensando en él, imaginando mi vida lejos de aquí, en un dúplex abuhardillado, bebiendo vino mientras hablo con las mujeres de los otros presentadores de lo que vamos a comprarnos, de cómo los engañan y les ponen los cuernos críos veinte años más jóvenes que ellos (y ellas) pero yo me mantengo fiel porque él es maravilloso.

También acuesto a mis niños poco a poco, intentando que no se despierten unos a otros. Dentro de poco el dinero que me manda regularmente puede que me llegue para cambiar de casa y poder vivir un poco más desahogados. Es lo que me queda, pensar en tener simplemente una vida más fácil. De todos modos, antes de acostarme, suelo pasarme una última vez para ver a los niños dormidos, suelo peinarle el flequillo al pequeño. Es en ese instante en el que me acuerdo por qué no pude escapar de aquí con él.

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14 responses

18 02 2008
Troutman

Personalmente no me acaba de gustar este personaje, ni me encontré cómodo al escribirlo. En cualquier caso espero vuestras opiniones, sobre todo en si merece la pena retocarlo y directamente descartarlo. Quizás es un poco pronto sin ver la idea general del grupo de personajes, pero agradezco las aportaciones.

18 02 2008
Gabriel

La idea de fondo (no me fui porque me tengo que quedar) es buena, y hay un montón de imágenes que convierten todo en suficientemente mundano como para dejarlo lejos de lo sensiblero.
Tal vez un hombre sí habría abandonado a la mujer y los hijos. Puede que por eso no te hayas sentido cómodo.
Creo que merece la pena retocarlo dentro de un tiempo (tildes, comas, etc, puede ser ahora), cuando no te sepas la mayoría de las frases de memoria.
La imagen del ataque de histeria es bastante fuerte como para desaparecer del todo. Pero igual se te va el relato de las manos si ella se vuelve loca.
Me ha gustado.
Un saludo

18 02 2008
Blackstar

A mi lo que no me cuadra es la actitud de la gente. Porque supongo que los vecinos, los verduleros, sabrían leer entre líneas que si ella se ha quedado seguramente tendría que ser por tener que elegir entre algo muy grande, el hombre canoso, o lo más grande que hay para una mujer, los hijos. Y ahí, todo el mundo se pondría de su lado. Así que o faltan explicaciones o resulta algo extraño, al menos para mi.

Me ha gustado, pero yo le daría dos collejas a Priscila para que dejase de pensar todo el día en el canoso, y volviese a escribir.

El de Tsan Park, mucho mejor.

18 02 2008
Claudia 2008

Pienso que Priscilla tiene miga como personaje. La idea es ver hacia dónde confluyen todos los personajes. Habrá hilo conductor?, mensaje en común? simples retratos?

La actitud de los vecinos sí se puede entender si manejan la información que nosotros, lectores, manejamos. Que se iba a ir con un galán famoso. Se intuye que es una mujer apetecible a pesar de llevar una vida de barrio (con ese nombre inspirado en Hollywood!) de lo más común. Por ese lado podría ir la envidia ajena. Podrías describirla un poco más.

Por lo demás, hay algunas erratas. Acentos, verbos, repeticiones, etc…pero eso, lo borras de un plumazo.

Me gusta.

18 02 2008
Blackstar

Bueno, pues a mi me sigue sin cuadrar. A lo mejor lo he entendido mal pero parece que la miran mal por haberse quedado “por haber desaprovechado una oportunidad” de mejorar. Lo que no queda claro es si ellos tenían claro que si se iba con él se llevaría a los niños. Yo creo que tendrían que entender que si se ha quedado es porque él le pidió renunciar a algo.

Seguramente tú has imaginado a Priscila como una mujer en la cuarentena, todavía guapa, y yo la imagino más bien con un culo como un pandero y todo el día limpiando mocos. Por eso tampoco me pega lo de que escriba novelas, aunque sean “novelitas”. Y por qué lleva a cada niño a un cole distinto? se supone que tiene una economía ajustada, así que sería más lógico que gozase de una beca de familia numerosa, y todos al mismo cole, a comer junticos en el comedor.

Siento ser crítica pero es lo que me transmite, a pesar de todo eso que conste que me gusta!

18 02 2008
Claudia 2008

Si, Blackstar, yo también la imagino culona y en declive, pero por eso, si un famoso atractivo pretendía llevarsela con él, tendría que tener más que un delantal. A lo mejor es eso, en efecto, lo que no está bien perfilado. Es como un no sentido…

Y ahora que te leo, estoy contigo en lo de que no le pega escribir novelitas. En fin…menos mal que todo se puede mejorar!!

Saludos.

18 02 2008
Blackstar

Troutman, y tú la has imaginado culona como Claudia y como yo o más bien como una mujer todavía hermosa y elegante?

18 02 2008
Troutman

Me gusta es que os guste, porque mí cada vez menos y yo lo he parido… Me encanta escuchar vuestros comentarios, los cuales van en la línea de lso qeu también me ha hecho Dracma. Mil gracias.

Los vecinos son una panda de pobres desgraciados. Suponiendo que sea una barriada, no podrían entender por qué no emigra, teniendo la oportunidad, y éso los deja a ellos, en cierta manera, a la altura del barro. Pero claro, si es una barriada, pretendidamente en un país latinoamericano (razón por la cual la he puesto a escribir novelitas, ya que tiene un registro neutro – sé que es un poco patético por mi parte), y encima es una madre de 5 hijos, madura, no tiene la más mínima lógica que se haya liado con un famoso presentador de televisión sin más explicación. Total, que me entran unas ganas de borrarlo terribles pero ahí se va a quedar.

Todavía si tuviera 2 hijos y la convierto en alguien más joven…En cualquier caso voy a preparar otro personaje de sustitución, y debe ser femenino. Tengo que obligarme a que sea de dicho género porque me siento mucho menos confortable metiéndome en su piel y debo trabajarlo un poco.

Sobre el hilo conductor que tengan, es fino, aunque como todavía queda algún personaje por escribir creo que se me están enmadejando, aunque no lo tendré claro hasta el final.

18 02 2008
Troutman

Y me la había imaginado culona y elegante. Ejem. Lo cierto es que en un primer momento la veía culona, pero al decirme Dracma que cómo se iba a ecaprichar de ella un periodista famoso le quise dar un toque, no sé, más atractivo, sin que la cosa haya mejorado en absoluto. De todas maneras, mola equivocarse.

18 02 2008
Blackstar

Me gusta que te guste que te hagamos críticas constructivas, porque a mi también me gusta que me las hagan.

Creo que casi siempre te pasa que te cuesta más meterte en personajes femeninos, pero bueno, es natural. También a mi me cuesta pensar como pensaría o reaccionaría un hombre en determinadas situaciones.

Una última cosa… el toque elegante a la mujer culona, para mi gusto, le viene dado por el apellido Fonseca. Siempre me ha parecido que es como de ministro o de alto funcionario corrupto. Mola, si puedes mantenerlo mantenlo.

18 02 2008
Claudia 2008

Claro que mola. Mira, Troutman, no es necesario que una historia sea verdadera o verídica, pero siempre ha de ser verosímil. Tú, con tu respuesta a los comentarios, has dado en el clavo. Imaginaba un barrio a lo Belén Esteban, pero sí imaginabas un barrio chavolista a lo favela guatemalteca o brasileña, sí que pierde un poco de sentido. Puede ocurrir, créeme (he vivido tres años en Guatemala como periodista, jeje) que un galán de univisión se encapriche con una linda mulata de barrio. Pero tiene que ser espectacular, sin hijos (o a lo sumo dos que no hayan deformado su cuerpo serrano) y jamás escribiría novelas. Es probable que no tuviese ni siquiera el bachillerato. Podría ver tele novelas y tu historia estaría mejor recreada. Aquello de que esperan al millonatis que la saque de la miseria…Pero vas bien, centrate en un personaje local, a lo mejor es más fácil, digo yo.

A mi también me encanta que te gusten los comentarios. Es un gusto poder debatir y ayudar a alguien en el proceso creativo….
Inciso para el de Seúl: Se lee tan bien como tus microrrelatos de la ser. A eso me refiero cuando digo que se nota que te sentías cómodo. NO MATES A PRSICILLA, sólo cambiale el aspecto, quítale unos gramos en ese culo portentoso y ya está!

Saludos!

19 02 2008
Dracma

Primera noticia de que la mujer es latinoamericana, y es la segunda vez que lo leo. No se expresa como ellos, creo yo. Además la mayoría de las referencias y alusiones en general no ayudan a ubicarla en ese entorno.

Como ya te dije, tampoco me parece que Priscilla Rosa tenga la actitud normal de una madre. Parece perpetuamente arrepentida, amargada y muy insatisfecha por su decisión (a excepción del momento final). No digo que no sea posible que sea así de despegada, pero en mi opinión para que funcionara, su personalidad habría de ser otra mucho más compleja. Debería haber algo más, algún tipo de depresión o trastorno, o una situación muy, muy extrema y entonces el momento final no cuadraría.

Las madres suelen anteponer la felicidad de sus hijos a la propia (ya sabes, el insitinto maternal y la superviviencia de la especie, la descendencia etc…) y eso incluye sacrificios de los que no se arrepienten, que les hacen sentirse orgullosas.

No es que una madre normal, sin problemas psíquicos, no pueda a veces llegar a pensar que sus hijos son un lastre, pero lo que no es habitual que se lo admita a si misma, y si lo hace se sentirá muy culpable, no lo asumirá como algo natural.

Por otra parte, si tomas una decisión, lo lógico es que tiendas a autoconvencerte de que es lo mejor, es un mecanismo de defensa del ser humano. Ante una situación como la que se plantea, una madre con hijos es abandonada por su “novio amante” por no renunciar a sus hijos, lo lógico es que no se admita que es infeliz. Lo normal sería que proyectara su frustración, enfado, decepción etc.. sobre él hombre que no la ha querido lo suficiente como para aceptar a sus hijos. Se reafirmará en su decisión, entiendo yo, y se aferrará al amor a sus hijos precisamente para superar ese dolor. Quizá podría ser sobreprotectora, agobiante, dominante etc…pero no despegada y superficial.

Sí el relato fluyera al revés, es decir, si todo el tiempo se estuviera convenciendo de que lo que hizo fue lo mejor, de que el presentador de las noticias era un pendejo, y de lo mucho que quiere a sus hijos que son unos soles, de lo feliz que es aunque se se deslome por ellos, y luego la final del día por una rendija apareciera un resquicio de amargura por la mala suerte que ha tenido, su personalidad se entendería más facilmente.

Por cierto, teniendo en cuenta la idea que une a estos relatos, no creo que debas eliminar este texto, sólo revisarlo.

19 02 2008
Troutman

Efectivamente, el hecho de que sea latinoamericana es más una idea en mi cabeza que nada que se refleje en el texto. además creo que es absolutamente secundario para la historia, por lo que prescindiré de ello. Creo que lo que me pasa es que desde la época de Barquisimeto quiero escribir una historia sobre uno de los compañeros que estuvieron conmigo allí, desde el punto de vista de la mujer, y aunque me ronda la cabeza soy incapaz de hacerlo. Lo dejo para el futuro y me centro en darle a Priscila una vida un poco diferente, me gusta la idea de que el relato fluya al revés. El tema del autoengaño me fascina. En cual quier caso tengo unas ganas locas de deshacerme de ella.

Gracias a todas.

21 02 2008
Ana

Dejando aparte el tema de Blackstar de que las Fonseca somos unas culonas (yo soy Fonseca, y más bien barrigona :-) aquí van mis comentarios:
– Yo desde que vi el nombre ya me transporté a Sudamérica, entre el Priscila Rosa y los dos apellidos, uno en “-ez” y otro tipo “Fonseca” o “Cortés”… Y un barrio pobre, por lo de todos los niNos en la misma habitación… También me la imaginé guapa, quizás un poco estropeada por la vida pero elegante, inteligente, como nacida en el lugar equivocado. Sí que usas palabras de allí, como enojarse, lastimarse o pendenciero, no sé si las cambiarías tras los comentarios pero yo me fijé al leerlas…
– No me pega lo de las novelas tampoco, si acaso guionista de culebrones, y que por eso su vida sea un poco como un culebrón? O que pinte marinas en piedras para venderlas a los turistas… Podría ser, algo así artístico.
– Totalmente de acuerdo con Dracma con lo de que ella debería sentir rabia contra ese hombre que decía quererla tanto pero no quería a sus hijos… Entonces tanto no la querría, y ella parece una mujer inteligente… Aunque se le ve que todavía está sin creerse que lo perdió, lo ve como un hombre maravilloso y cree que la que tiene un problema es ella… Yo desde fuera pienso que es un cabrón. Y creo que ella debería mostrar algo de rabia contra él, por poca que fuera.
– Lo de los vecinos, yo vengo de un pueblo pequeNo donde se lleva mucho el cotilleo y todo eso y creo que estarían contentos, no rabiados, y se correría la voz de que seguro que fue él el que la dejó porque ésa que se las daba de seNorona cuando estaba con él no era más que una amante más para él… Que la envidia es muy mala! Y les encantaría torturarle con el tema.

Tengo dos primos que se apellidan Hernández Fonseca, y ninguno de ellos es culón, por si te sirve la información :-)

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