Último día (7): Simon Beaver

24 02 2008

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La verdad es que me metí en esto para huir de la monotonía. Eso es lo que digo en las entrevistas para fanzines intelectuales, aunque también suelo soltar alguna barbaridad descerebrada que otra. Hay que mantener una reputación. Pero la verdad es que lo hice para no currar. Lo odiaba. Cargar camiones. Pintar habitaciones de casas burguesas con mi padre. En cuanto pude me compré una guitarra y busqué otro par de desgraciados del instituto para que me acompañaran. En las revistas de tendencias digo que empecé en el mundillo del rock por las tías. En parte también es cierto, pero al final también te cansas de echar polvos con desconocidas.

Suelo despertarme con resaca, aunque cada vez con menos frecuencia, con mucho peor cuerpo cuando ocurre. Un día de estos hasta pienso tener un hijo legítimo, reconocerlo y tatuarme su nombre. Tengo un hueco preparado junto al omóplato derecho. Normalmente como algo con el primer roadie que pillo por banda, y es que odio comer sólo. A ser posible prefiero cosas grasientas, que es lo mejor para desatascar las cañerías. Como con café. Al resto de la banda prefiero ni verles fuera del escenario cuando estoy de gira.

Por la tarde me suelo tumbar en el autobús a ver un DVD mientras nos lleva a la próxima ciudad. A veces me aburro más de lo normal y me meto algo, aunque cada vez menos. Ayer tiré a Anders por la puerta del conductor con el autobús en marcha, no porque estuviéramos cabreados ni nada, fue solamente por pasar el rato. No veas que risas no echamos. Dio miles de vueltas de campana por un trigal y luego tenía espigas hasta en el ojete y no hacía más que insultarnos en sueco. Lo normal, si no es día de descanso, es llegar al sonar, probar sonido, salir a cenar algo, beber unas cervezas y volver una hora más tarde de lo programado para tocar. Después depende, pero siempre suele haber garitos abiertos hasta las ocho de la mañana en cualquier ciudad, aunque sea en las afueras, y para algo tenemos chofer.

Creo que voy a dejar esta banda de mierda. El resto del grupo es un asco. Los conozco desde que éramos así y siempre han sido igual de cagones. Aunque les quiero. Nunca arriesgan nada, todo el puto día repitiendo las mismas canciones, una y otra vez, con la ropa de nuestra primera gira. Hasta eso tienen miedo de variarlo por si los fans no lo entienden. Que les den por el culo, un día de éstos grabaré las canciones que tengo compuestas, solo con la guitarra, en plan intimista. Quizás con unos violines. Seguro.
Esta noche duermo acompañado, como casi siempre. Antes era una chica diferente cada vez, pero últimamente me veo repitiendo con ésta tía que nos acompaña desde Montreal. Tampoco es que me guste especialmente, pero no sé por que, me apetece. Creo que un día de éstos debería casarme. Lo juro.

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