Último día (8): El Gran Alfonso

25 02 2008

Entradas anteriores:
(7) Simon Beaver
(6) Carmen Baldosín
(5) Emil Bonanza
(4) Agnieszka Partyka
(3) Orestes Lewis
(2) Priscila Rosa Hernández Fonseca
(1) Tsan Park

Suelo despertarme con resaca, a media mañana, en las afueras de algún pueblo que esté celebrando sus fiestas patronales. Me tomo un par de cafés, que hago yo mismo en la cafetera que enchufo al mechero del coche donde duermo. Mi viejo 127 que me acompaña desde hace tantos años. La mayoría de las veces tengo que alejarme un poco a vomitar entre los árboles, o entre los contenedores. Normalmente, para cuando me siento con fuerzas es ya la hora de comer.. Recojo un poco mi automóvil, saco mis bártulos del maletero y los cargo hasta la calle principal. Monto mi mesa de cámping y los carteles. Mis muestras de dibujos. Coloco el mantel y la silla plegable. El rótulo que dice: “TU CARICATURA Y TU FUTURO (todo en 1) por solo 5 EUROS”. Mi tarot sobre el tapete sobre el mantel. Y me siento a esperar.

Ya no tengo fuerzas para llamar la atención de la gente que pasea distraída. Cuando algún iluso pica le echo las cartas y le cuento lo guapo, listo y afortunadísimo que es. Si sale la carta de la muerte o del loco me hago el ídem. Luego intento que no me tiemble demasiado el pulso mientras le dibujo una nariz descomunal. A los chatos los retarato con orejas grandes. Se suelen ir contentos y yo procuro no echarles el aliento. De vez en cuando no tengo más remedio que pegarle unos tragos a la botella que guardo en la neverita para no abotargarme y evitar las náuseas. A veces le pido a algún transeúnte con cara de buena persona que me traiga un bocadillo. En el momento en que empieza a anochecer y la calle se llena de más ruido, de comparsas, de peñas de amigos del vino, de borrachos cantantes y danzantes en definitiva, recojo el chiringuito. Cuento el dinero del día, guardo algo para gasolina y café, dejo todo en el maletero del 127 otra vez y me dirijo a algún bar de la zona que no esté demasiado abarrotado para tomarme mi ronda de licor.

Al cabo de un rato consigo sentirme bien por primera vez en el día y olvidarme de casi todas las miserias de las horas anteriores. A veces me siento el rey del mundo, saco la baraja y les enseño trucos inverosímiles a los parroquianos. Incluso los más incrédulos se quedan boquiabiertos. Cuando estoy borracho nadie puede seguir mis dedos. Hago trucos que nadie ha realizado jamás. Mis manos se mueven a la velocidad de la luz hasta que pierdo el equilibrio, me caigo del taburete y me sacan a rastras del bar. A veces soy capaz de salir por mi propio pie. La mayoría de las veces acabo amaneciendo junto a las ruedas de mi 127, con las llaves en la mano, deseando haberme quedado dormido en medio de la carretera y haber sido atropellado por un camión de muchos ejes. Nunca consigo acordarme de cómo lo hice.

Antes intentaba repetir los juegos de manos de la noche anterior, apoyado en el asiento del conductor, pero siempre se me acababan cayendo los naipes al suelo. Doblados, y terminaba mirando mis torcidos dedos con odio. Ahora ya ni siquiera me esfuerzo, simplemente me tomo mi café de mechero y preparo mis bártulos, esperando reunir el dinero suficiente durante la tarde para volver a ser realmente grande durante un instante por la noche.

Anuncios

Acciones

Information

5 responses

25 02 2008
Troutman

No os preocupéis, el Jueves terminará esta tortura. De momento voy a plantar un par de microrrelatos para desatascar un poco.

26 02 2008
Gabriel

De momento ésta es la que más me ha gustado. Además de que la forma está más pulida, tal vez sin profundizar demasiado, el fondo equilibra todo el asunto.
Enhorabuena otra vez.

26 02 2008
Nuala

Estoy de acuerdo, aquí forma y contenido por fin ligan del todo.

26 02 2008
Ana

A mí me gustan todos; unos más que otros pero todos tienen su miga. Mi crítica es que vas tan rápido que no da tiempo a que metamos comentarios; cuando acabo de leer uno veo que todos están metiendo comentarios ya en el último y que el debate está aquí…

Creo que no se pueden comparar, son todos tan distintos… Me gusta menos el del pseudoescritor loco pero creo que es más bien porque no soy capaz de entenderle, y me cuesta menos ponerme en el lugar de los otros personajes. La Baldosín se sale.

27 02 2008
Troutman

Gracias a todos. Es curioso, aunque en realidad no tanto, que los relatos que aparentemente más os han gustado corresponden a aquellos con los que más a gusto trabajo. No sé si hacer un ranking…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: