Venecia sumergida

1 04 2008

Mis prioridades a la hora de hacer turismo están claras. Básicamente lo mío es pasear y entrar en bares y restaurantes, cuanto menos turísticos mejor. Desde luego que aprecio ver monumentos, recuerdos de las viejas costumbres, piedras deudoras de la vida y las miserias de las generaciones anteriores, aunque siempre más desde un punto de vista estético que histórico o contextual. Debe ser que mi capacidad de abstracción no llega para cerrar los ojos (o entrecerrarlos, o soñar despierto) en el Coliseo y ver leones comiendo cristianos, tíos musculosos aunque no sé si depilados y aceitados asestándose porrazos y poder escuchar (para lo que tendría que cerrar o entrecerrar mis oídos) masas de romanos enfervorecidos (1). Sin embargo el grado de satisfacción que obtengo mezclándome entre la gente lo supera con creces. Hay que ver los iconos turísticos de las ciudades, y disfrutarlos, los entornos naturales pintorescos y espectaculares, pero lo que realmente me emociona de viajar es sentirme mezclado con la gente. Sentir que estoy en el medio de la vida de un grupo de personas con una cultura ajena a la mía y soy prácticamente invisible para ellos, o mejor, parte de ellos mismos. Eso y la comida.

Por lo tanto, el hecho de que utilizáramos para nuestra visita a Venecia un libro como éste (2) en el que las intenciones de los autores están bastante claras y son muy afines a mis gustos, convirtió nuestra corta visita a la ciudad en un placer aún más intenso. De las siete rutas sugeridas en él solo pudimos realizar dos y media, ya que los intrincados caminos de Venecia, con sus callejuelas ocultas, sus historias escondidas, sus campos prácticamente secretos, sus centenares de puentes, sus calles desconocidas y estrechas donde nunca ha dado el sol (y estamos obviando, por supuesto, los canales), son propicios a la contemplación y a la pérdida. Y a sacar miles de fotografías.

Lo cierto es que tuvimos, además, mucha suerte con el tiempo, frío seco y soleado. Al llegar por la noche al hotel, noté ambos días un calor extraño en la cara. Mis labios estaban agrietados. Está claro que el mar y el viento no están hechos para mi piel de urbanita, o quizás más apropiadamente, mi piel no está hecha para pasar más de un día en una laguna azotada por el viento. No llego ni a marinero de agua dulce.


Alejados de las marabuntas turísticas, entrando y saliendo de las vías más transitadas entre Piazzale Roma, San Marcos y Rialto, Venecia es silenciosa y antigua. Y ya a partir de las seis, con el anochecer y el cierre de los museos, se convierte casi en un pueblo desierto, una pequeña ciudad de provincias con sesentamil habitantes que viven en un entorno bello y decadente, en el que los fantasmas casi se pueden tocar y te hablan en cada esquina y cada fondamenta, y en cualquier recoveco acabas encontrando un palacio o un pozo.

Ya está anotada en la lista “ciudades extravagantemente caras en la que tendremos una casa cuando me haga obscenamente rico (y opcionalmente famoso)” junto con Londres, Nueva York y Tokio.

_________________________________________________________________________________

1) ¿Cómo se traduciría “Mátalo, Mátalo” al latín?
2) Mil gracias Dracma por comprarlo y por conocerme.

Anuncios

Acciones

Information

12 responses

1 04 2008
Dracma

No es que no me guste la idea de vivir de ti, pero sabes que seré yo quién se haga insultantemente rica. De todos modos no te preocupes que el palacio Veneciano te lo regalaré por tu cumpleaños, junto con un collar hortera de brillantes y dorados donde ponga Mikelio, o en su defecto “El Maik”. Además concebiremos un hijo allí al que llamaremos Canaletto porque nos sonará exótico.

1 04 2008
Ana

No quiero que discutáis, así que si necesitáis gente que viva de vosotros cuando seáis inmesamente ricos, me apunto!

Tiene buena pinta el libro…

1 04 2008
pads

yo estuve vagabundeando un par de días por Venecia, pero sin libro y con un mapa extranamente incompleto y poco preciso, así que “rincones ocultos” alejados de turistas vi unos cuantos :)

1 04 2008
Blackstar

Cómo me gusta leer sobre viajes, gracias de verdad.
Coincido en lo de mezclarse con la gente. Creo que además, según donde viajas, se hace imprescindible para llegar a comprender una ciudad. Mucha gente detesta el barrio lisboeta de Alfama por sus tendidos a la calle. Coño, es su idiosincrasia!

en fin, me he divertido mucho con la sección viajes organizados, yo que también soy anti-grupos. En el mío, la única vez que he viajado así, había una gilipollas que dijo no sentirse ni conmovida ni sacudida tras visitar Auschwitz y un melón de tomo y lomo que pedía ketchup con toda la comida húngara y se adelantaba todo el rato a lo que explicaba la guía. Llegué a desearle que se quedase abandonado en las minas de sal de Cracovia.

Y qué decir de lo de reclinar el asiento! Soy partidaria de reclinarlo solo cuando no hay nadie detrás, porque como dices, aunque lo reclines poco, lo cierto es que molesta. Y desde luego no me callo, como el de delante se lo eche “to p’atras” sin pedir permiso, ya estoy diciendole que no quepo. Al menos parece que nadie se descalzo, ¿no?

1 04 2008
Troutman

Al menos seis pares de pies descalzos en nuestro entorno inmediato del bus. Con un par.

1 04 2008
Blackstar

Madredelamorhermoso. Intuyo que no fuisteis capaces de enfrentaros con tanto pie descalzo. Menos mal, o no, que todavía no es verano.

2 04 2008
Dracma

Las que se sentaban delante de nosotros y bajaron el asiento fueron dos de los pares de pies descalzos, además estaban sentadas en los asientos que van justo detrás de puerta de en medio del autobus, esos sitios privilegiados que que tienen una especie de mesita , una tele al lado, más espacio y ningún asiento delante que se pueda reclinar, así que día y noche fueron con los pies en alto sobre la mesita y con el asiento reclinado. La que estaba detrás de mi el ultimo día llevaba calcetines de duendecillo a rayas multicolor, así que eso era más o menos lo que veía cada vez que miraba al frente. Acabe odiando a la humanidad.

7 04 2008
repeinado

Respondo a todo aquí:

Lo de los viajes organizados es una idea mucho mejor de lo que podría parecer. Yo también di el paso el año pasado, y la optimización del tiempo es brutal, por no hablar de lo relajante que es para alguien como yo no tener que estar todo el rato decidiendo cosas. Por supuesto en el viaje se ha de compartir tiempo con una serie de personas que pueden ser potables o no, pero es una cosa muy tangencial, y al fin y al cabo todo el mundo esta de vacaciones.

La cuestión de las rodillas en el bus ha sido un infierno que me ha tocado sufrir durante infinitos trayectos. El secreto esta en no dejar ni cantearse al de delante apelando a la desgracia de tener que vivir con centímetros de sobra de piernas. No me fallaba.

Leyendo tus palabras sobre Venecia me he vuelto a sentir allí, básicamente porque comparto tus motivaciones de turista. A mi lo que me gusta es ver cosas bonitas y estar mezclado entre la gente. Quizás es un hábito adquirido a base de pasear Barrio Gótico de Barcelona con una exhaustividad exagerada durante años, siempre rodeado de turistas, de erasmus y cosas por el estilo. Me gustan los lugares si visualmente son atractivos, pero sobre todo me gusta pasearme entre extranjeros. Nuestro paso por Venecia fue lo suficientemente breve como para no tener tiempo de ejecutar la guia que mencionas, aunque por supuesto la llevaba en mente. Es una ciudad que se presta a fantasear bastante.

7 04 2008
Thanatos

Por Satán, qué manera de llorar de risa con la primera respuesta de Dracma.

Venecia sólo está bien en carnaval, ataviado del XVIII y rodeado de prostitutas razonablemente sospechosas de gonorrea.

Bueno, y los helados.

8 04 2008
Dracma

Thanatos, eres un público muy agradecido.
Por cierto, ahora que hablas de helados te informo de que estoy perfeccionando la cheese cake y ahora, salvando las distancias, me queda más parecida de sabor a la strawberry cheese cake del Haagen Dazs. Eso sí, empalaga más.

9 04 2008
thanatos

Pues ya sabes que tienes las puertas abiertas en Baluarte Aragonés.

El “Elmaik” no salvo que pase con éxito por el detector de glucosa que está en la entrada.

9 04 2008
Dracma

“Pues ya sabes que tienes las puertas abiertas en Baluarte Aragonés.”

Lo mismo digo, estáis invitados a Bilbao cuando queráis, y además, por ser vosotros, no os vamos a hacer control de glucosa, sacarosa u otros estupefacientes, así que si queréis venir edulcorados no hay problema, y si no, ya nos encargaremos nosotros de drogaros que tenemos coca cola light y cheese cake con forma de osito y podemos conseguir Tejas y Cigarrillos de estraperlo con gran facilidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: